Mandarina Duck y Toscana. Entrelazados
6 Mayo 2008Todo empezó en 1993.
Mandarina Duck ha sido uno de los impulsores de Toscana aun sin quererlo. Como con la del Mac, nuestra historia siempre ha estado entrelazada.
En aquella época, Mar Franc consideraba que MD era sólo una marca de maletas, no tenía sus Bolsos. Mac tampoco creo que tuviese y, seguramente, sigue sin tenerlo… Un iPhone a lo sumo
Mandarina y Toscana. Condenados a entendernos.

Aquel viaje a Bologna marcó un hito. Se presentó la Mood y por la noche consumimos testosterona en el Grand Hotel Baglioni…
Vino Led. El señor Led. Acompañado como siempre de su fiel colaboradora: Maribel.
Luego, en el 94 jodieron nuestra inmaculada ilusión con la actualmente desaparecida Mandarina Duck de l’Illa Diagonal, ello después de la introducción fulgurante que les propiciamos de la línea Hera en Barcelona.
Pasando por la, hoy residual, Mandarina Duck de Sabadell que aún forma parte de nuestro patrimonio y de una porción significativa de nuestros actuales quebraderos de cabeza.
¡Ah! Y la tienda de Rosellón (actual Vermont) con la que casi nos quedamos…
Después, con Lamarthe, de la cual hoy somos anónimos accionistas y conocidos franquiciados… Hijo pródigo del signore Dio Paolo Trento y posteriormente adquirida por su delfín, Mario Gardini, el amigo pijo de Porsche Cayenne y Levi’s Red Label. De la mano de Sergi Fonolla y de nuestro común amigo Joan Maurell, ciclista esporádico y habitual lector de este Blog.
Por el camino, Chalet del Golf (Puigcerdà), Formentera, Playa del Carmen con F. y un crucero algo accidentado.
Sardegna, Dubai y el Hotel Ra.
Y el Search for Art en Milano.
A Portugal no. No tocaba. A Jerez tampoco.
Me pregunta Led si fuimos a Venecia: tampoco.
La Basis en Madrid con la plana mayor donde Alberto casi corrió a hostias a aquel subnormal…
Y Tenerife y Amsterdam.
Lo dicho. Vidas entrelazadas.
Ahora es el turno de Xavi Hueso.
Tirolinero profesional y gran ejecutivo, trabajador, responsable y humilde. El nuevo Director General de la filial.
Y Vane, la más tierna y preparada de las vendedoras de Bolsos de la península.
Andorra y Llavorsí. Esta última también con Lamarthe.
Y todo ello porque el Bolso Mandarina siempre ha tenido esa relevancia (a veces lastre) por haber reinterpretado el concepto de Bolso de nuestra cultura estética y práctica.
En muchos sentidos, Prada como tantos otros, son hijos ilegítimos y desagradecidos de Mandarina. Mientras esos innovaban y consolidaban materiales sintéticos y nylons en un mundo sin balizas, los otros tiraban de tablero…
Toscana no ha llegado tan lejos como Mandarina. Quizás otro día…
En cualquier caso, siempre debería ser de su mano. Y de la del Mac con la venia del iPhone.
Hoy, además de a MD, nuestro futuro también está vinculado al pato por otro lado, esta vez con antiguos mandarinos.
NYC y Köln. Led, Ferrero, Gussman y un cuchillo: Tumi.
A 360º, como dice Led.
Comentarios
Una respuesta en “Mandarina Duck y Toscana. Entrelazados”
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Que recuerdos los mandarina¡¡¡
Descubiertos por Italia hace veinte años (interrail y tal …)
Una especie de neceser verde que me hacía las veces de carterita de mano para llevar entre otras cosas el walk-man ¡¡¡
En fin…leo sus cosas y me siento viejo con mis Prada (farem un pensament)