Mandarina Duck, el pato que resultó ser un culebrón…

26 junio 2008

Sí. Lo sé.
3i ha comprado el 49% de AP Bags, empresa perteneciente al holding Mariella Burani y propietaria de Mandarina Duck.

Y ustedes esperan carne.
Sean pacientes.
La habrá una vez haya concluido la puta cívica declaración de Renta, que, como no podía ser de otra manera, me sale a pagar…

Por cierto, esta entrada está escrita con Firefox 3.0 para Windows Vista. Tanto iPhone me está matando.

Céline: lo que pudo haber sido y no fue

18 junio 2008

Céline no fue médico ni escritor. Tampoco escribió Un viatge al fons de la nit que me recomendó Pep Clot, de la hoy desaparecida Llibreria Iona. Ese fue Louis Ferdinand Auguste Destouches. Otro.
Nada que ver.

Céline era una marca de poca monta de Bolsos cuando Arnault la compró por dos chavos y medio. La dio a unos incompetentes de la Rue du Pont Neuf para que la tirasen para adelante: entre ellos, una tal Fabes, por ponerle un seudónimo, que tiene hijos que mantener…
Blai, de Marbella, los engatilló: Chapeau: You are the man!
Yo no pude, y no precisamente por falta de ganas.

No es que esté resentido, de verdad. Han pasado años y es lo que sigo pensando.
Además, en todo este tiempo no han hecho nada. Nda de nada. Y por cierto, ¿aún la debe tener Jofré?

En Toscana, su lugar lo ocupa Sissi Rossi. Otro nivel y no sólo de producto.
Y todos contentos.

Donna Karan, DKNY, LVMH y la más grande de entre las Grandes

11 junio 2008

He oído tantas veces que los Bolsos de DKNY no son bonitos, que se venden sólo por ser de marca, que no aportan nada, que voy a optar por creer que se dice o bien por malicia o bien por ignorancia.

He aquí nuestra historia.

En septiembre del 97, invitado por Óscar Parella, fuimos a ver la colección de DKNY al showroom de Donna Karan en la via Senato de Milán. Donna Karan tenía por aquellos entonces tres showroms repartidos por el mundo: en Milán, en NY y en Londres. No tenía agentes.
Pedido mínimo de accesorios: 5 millones de piastras liras por punto de venta. Ahí te las compongas.

A finales de ese mismo año, en Barcelona se pudo comprar DKNY sólo en la tienda monomarca de la Diagonal, en ECI como Department Store, en Gonzalo Comella como abigliamentista y en Toscana como especialista*. Basta y sobra.
*Sí, un especialista es, como su nombre indica, alguien que se especializa; en nuestro caso en Bolsos, como usted, sin duda, ya ha deducido.

Así se inició una de las relaciones más fructíferas y turbulentas de Toscana (que dicho sea de paso, está a punto de estrenar web), que hace más de una década que perdura.

Más tarde llegaron los agentes y luego la competencia que, para vender en Barcelona, se inspiran en otros de Barcelona a pesar de lo grande, de inmensamente grande, que es el Mundo…
Pero en un momento dado, Lisa Sudlow, la guapa americana de DK intl, se los cargó a todos de un plumazo. No fuimos ni nosotros ni Comella, señores, fue Lisa presionada por el monomarca, la que se cargó a casi todos los puntos de venta de DKNY de Barcelona.

Más tarde, el 3 de abril de 2001, Monsieur Arnault, el todopoderoso Arnault, CEO de Louis Vuitton Moët Hennessy pone USD243 millones encima la mesa y se hace con el chiringo.

Como ustedes ya saben, en LVMH no se andan con chiquitas. Otros defectos sí tendrán. Supongo. Sé.

Por tanto, DKNY tiene hoy una distribución selectiva en Barcelona (salvo por algunos muestrarios que se extravían fuera de tiempo) y, sobre todo, buenos Bolsos. Y como tales, también tienen sus propias réplicas, copias y demás abominaciones.

Por si todo ello fuese poco, repite como imagen de DK para la FW08 la más grande de entre las grandes, Kate Moss.

Conviene recordar que una cosa es DKNY y otra distinta Donna Karan. Puntualizo. Si quiere poseer el Bolso que está en el suelo de la foto, el Modern Leo Large Tote [este], deberá usted pagar por él USD2.295.

Cosas del Dólar.

Limited Edition Louis Vuitton Plessi Epi. ¿Quién da más?

2 junio 2008

Louis Vuitton abre su mayor flagship de Asia y del mundo fuera de París, en Hong Kong, China.

Buen ejemplo de Globalización.
Me explico. Ellos fabrican, nosotros les pagamos por su trabajo (les pagamos poco, claro); luego, ellos nos devuelven el dinero que les hemos entregado comparándonos Vuittones, que ellos mismos han fabricado.
Cojonudo. Mientras dure.

Pero eso sí. Si la rueda tiene que girar, mejor será que lo haga con el Limited Edition Louis Vuitton Plessi Epi Bag que con su hermano pobre, Le Sac Plat en Epi, a sólo USD 1.290. Cuestión de velocidad.

¿Y ese tal Limited Edition Louis Vuitton Plessi Epi Bag qué tal?


El tal Plessi es un tipo listo. Fabrizio Plessi. El videoartista que ha colaborado con el outdoor display de la monumental boutique de Hong Kong.
Y Vuitton, en la línea de las colaboraciones los cobrandings con artistas con la que últimamente está perseverando, y mucho —recuerden Murakami y Prince—, lanza un remake del mítico Le Sac Plat en piel Epi (aquella de las rayitas, de la cual proliferaron miles de imitaciones allá por los ’90s) con el injerto de una pantalla TFT donde se va proyectando oro fundido. Concepción del tal Plessi.
Eso sí, han limitado la serie a solo 88 Bolsos, pues el ítem en cuestión cuesta 50.000 USD.

Lo cual me recuerda las Geox de niño de la FW07 que emitían destellos al pisar.
Esas que F., consiguió que le comprase.
Esas con las que F., más tarde, se negó a pasearse por la vida precisamente por esos destellos y en las que yo, con tanto ahínco, busqué y no encontré la batería —los primeros zapatos que incumplen el primer principio de la termodinámica— por lo que tuve que punzar cada una de las letras hasta que dejasen de emitir la luz.
Y a las que, de vez en cuando, la G aún se ilumina para desesperación de F. pero, sobretodo, mía.

Vía www.thebagforum.com