Bolsos Moncler. Zapatero a tus zapatos
28 octubre 2008Meses atrás solicitamos, sin mucho entusiasmo, ver la colección de Bolsos de Moncler.
Las morsas de Moncler España nos largaron un rollo del tipo (sic):
Després de comentar amb Italia el vostre cas, dir-vos
que de moment no serà possible iniciar la nostra col.laboració perque
volen colocar els complements de Moncler a botigues on hi ha la marca de roba.
Us agraïm l’interès i us tindrem informats si cambien la politica
Soy usuario entusiasta de los piuminos Moncler. Tengo dos, uno de los cuales fue regalo de Oscar Parella.
Zapatero a tus zapatos.
Los Bolsos son otro rollo. Caros, vulgares, poco coherentes y de materiales imposibles. No me extraña que hayan acabado así:

Me he topado con esa perla en Luisa Via Roma en otra de las múltiples y poco elegantes formas de erradicar los saldos: la venta de los mismos por la Red.
Y he de reconocer que sí, que me ha hecho ilusión encontrarlos.
Barbara Hulanicki para Coccinelle
21 octubre 2008Barbara Hulanicki, como el lector de este blog a esas alturas ya conoce, fue una ilustradora, ilustre tendera y, colateralmente, una diseñadora de Moda que se codeó con la beautifull people londinense allá por los 60′s, cuando debajo del asfalto todavía había playas.
Creadora de Biba* (mítica fashion store inaugurada en 1964 en Londres y clausurada en 1976), la señora Hulanicki, algo más arrugada que por aquellos entonces pero conservando todo su esplendor, reaparece en el mundo de la Moda con unos Bolsos rollo art déco que producirá Coccinelle y que distribuirá en España y en exclusiva, obviamente, Toscana.
Próximamente en nuestra flamante tienda Toscana de L’illa, en Barcelona.
Sus nuevos Bolsos reproducen estampados recuperados de los archivos de la época Biba. Molan particularmente los de la versión en terciopelo.
Frescos, elegantes, nuevos y pagables (alrededor de los €180,00). Algo que se agradece en estos tiempos de lágrima fácil y escaso talento…
* No confundir la mítica Biba con las tiendas de Bolsos Biba que proliferan por nuestro territorio. Nada que ver. Salvo el nombre.


