Necrológicas
11 enero 2010Llevo varios meses sin escribir, lo sé. Pero no me reprendan por ello, entrenar para la Titan Desert requiere su tiempo y es tan productivo como escribir en este humilde blog.
Pero esta mañana una llamada de Joan ha catalizado mis ganas de escribir sobre un tema que hace tiempo que me mortifica.
Toscana, para bien o para mal, ha formado parte de la vida cotidiana de nuestra ciudad. Casi medio millón de Bolsos vendidos en los 16 años que llevamos medrando por aquí; seis tiendas repartidas por diversos barrios; colaboraciones con barceloneses de adopción como el arquitecto Fernando Salas o Mariscal, el cual realizó nuestra shopping bag en el 97. Cerca de 200 barcelonesas han circulado por nuestros mostradores (sin apoyarse el ellos).
Un esfuerzo que se ha visto recompensado con centenares de miles de clientes pero que jamás ha despertado ni el más mínimo interés en la prensa de nuestra ciudad.
Joan, esta mañana, me ha comentado los últimos percances. Me explico. Los domingos, en la sección de economía de La Vanguardia, el periódico local (sí, local) de nuestra provinciana y entrañable Barcelona, se publican los percances empresariales de la semana.
Consuela saber que nuestro —también entrañable— rotativo, ese que jamás nos ha mencionado y que nos ha castigado durante estos 16 años con el duro látigo de la indiferencia, nos obsequiará, cuando llegue el momento, con nuestra propia necrológica.
Para gloria de necrófilos, carroñeros y otros especímenes del género.
NOTA: Disculpen que no les añada foto, está a punto de empezar la clase de spinning.

