La Ley de morosidad en el sector de la moda y otras considerciones

26 agosto 2011

Vaya por delante que no es intención de este blog postular sobre políticos y legisladores razón por la cual, haciendo un  alarde de contención y con su debido permiso, me reservaré la opinión sobre ellos.

Al grano.

El pasado 5 de julio, con el noble fin de acabar con la morosidad, nuestro amortizado Gobierno publicó una extraña Ley que deberá regular las transacciones comerciales entre las empresas del Estado español y, particularmente, los plazos de pago entre las mismas.

1. El plazo de pago que debe cumplir el deudor será el siguiente:
a) Sesenta días después de la fecha de recepción de las mercancías o prestación de los servicios. Este plazo de pago no podrá ser ampliado por acuerdo entre las partes.

[...]

 

En resumidas cuentas, susodicha ley establece que a partir de 2013,  aún habiendo acuerdo entre las partes, no podrán pactarse plazos de pago superiores a los 60 días.

Las Administraciones Públicas serán los primeros en acatarla. You know, la palabra conmueve, pero sólo el ejemplo convence.

Vayamos por partes.

Consideración elemental.
Si hay acuerdo entre las partes, ¿por qué vienen estos, que han llevado el país donde está, a entrometerse?

Consideración práctica.
Si los bancos, responsables de que el sistema financiero funcione, se quedan con el dinero, ¿con qué coño quieren que paguemos a nuestros proveedores? ¿O bien recuperamos el trueque y a ellos que les fo… zurzan?

Otra consideración práctica.
En 2013, una vez vencido el trimestre, ¿tendremos hasta 60 días para pagar el IVA o seguiremos con los 20 actuales?

¿Por qué?
¿Por qué el estado apoya al sector de la construcción, de la banca o del automóvil y, en cambio, penaliza al comercio subiendo el IVA precisamente para subvencionar a los primeros?

Y varias consideraciones sectoriales.
Si deberemos pagar a los 60 días de la fecha de recepción de la mercancía, ¿podremos hacer los pedidos a 60 días de su entrega? ¿O deberemos seguir haciéndolos con una antelación de seis meses, asumiendo el riesgo correspondiente?
¿Podremos comprar la cantidad necesaria para llenar los estantes y, a partir de ahí, reponer rápidamente las referencias que se vendan bien?

Más. Si debemos pagar a 60 días, ¿financiamos los saldos hasta final de campaña —unos 180 días— con un incremento salvaje de los márgenes?

Concluyendo.

En España, el sector de la Moda o se seguirá pagando como se pueda (que es lo que se viene haciendo actualmente) o se deberá redefinir desde la base, volviendo a los sistemas de alta rotación de antaño y sin colecciones, lo cual significa la práctica desaparición de la creación en el sector.

O sea.

Si algún proveedor nos exige cumplir estos plazos, o le deberemos dejar de comprar o le deberemos reducir la compra tan drásticamente que pronto se acabarán sus problemas de morosidad y tantos otros.

Bologna. Mayo de 2011

8 mayo 2011

Esta vez ha sido en Bolonia, en un viaje de ricerca para Fashion Projects, donde además de buenas ideas (y alguna de mala), hemos cazado un nuevo libro para nuestra preciada y razonablemente extensa bibliografía de Bolsos.

Esta vez se trata de:

HARRIS, Georgina. Ilustraciones de WILSON, Sam. Why girls love bags. A celebration of girl’s best friend. 1a. Ed. New York: Cico Books, 2010.
Comprado en Melbookstore (Bolonia) el 03.05.11 por €14,00

Y si les corroe la curiosidad, ya saben, tiren de Google o directamente a facebook.com/fashionprojects.

Ladrones de ideas

14 marzo 2011

Massimo Mazzali, Europe sales director de Mandarina Duck, es un gran tipo, un tío enérgico (¡inagotable!), vital y con el punto seductor que debe tener todo italiano de bien. Quizás también sea un encantador de serpientes, otra característica que abunda en Italia pero, en cualquier caso, es un gran tipo.

Mientras tomábamos un Chardonnay Pilat del 2009 de Wilheim Walch en el Sadler (Milán), Massimo me comentó que deberíamos convertirnos en ladrones de ideas. Me puso por ejemplo a un arquitecto emiliano que ideó un Bolso con cinturones de seguridad o no recuerdo exactamente que… Tampoco viene al caso.
Afirmó que las personas los Hombres que tienen ideas, muchas veces, prefieren permanecer en el anonimato y que no tienen demasiado interés en venderlas. Por ello se deben robar, afirmó con aquella convicción del que se sabe soñando. O quizás con la angustia del que se sabe no-creador.

La propuesta me turbó. Y concluí que robar ideas no sería rentable, al final, las ideas (especialmente las buenas) escasean más que el dinero, ¡que ya es decir!

Luego me apareció en algún RSS la lista de billonarios de Forbes 2011.


Imagen robada a educima.com.

Así, de bote-pronto, descubrí que entre los 15 tíos más ricos del mundo hay, como mínimo, tres ladrones de ideas, a saber: en segunda posición a Bill Gates, de Microsoft; en séptima posición a Amancio Ortega de Zara; en decimotercera a Stefan Persson de H&M.
También encontré a Ingvar Kamprad & family de Ikea en 162a. posición (pero este tiene la fortuna en Liechtenstein y allí está sujeta al secreto bancario). Y a otro de Napster del que no recuerdo ni el nombre ni la posición.

Está claro que robar ideas siempre ha sido un gran negocio y que un servidor ha vuelto a pecar de necio en sus conclusiones.

Afortunadamente, en la lista de marras, también encontré a otros individuos como Bernard Arnault* (mecenas de la creatividad del SXXI, de LVMH, y al alcance de pocos), en cuarta posición y a mi idolatrado Steve Jobs, de Apple, en 111a (algo más asequible que Vuitton, por aquello del iPhone).
Algo me consuela.

*Vive la France!

Tiendas emblemáticas de Barcelona, ¡Ja!

3 marzo 2011

[...] Calculan que Barcelona ha perdido ya alrededor de 40 tiendas centenarias en los últimos 20 años, diez de ellas apenas en los últimos tres.

Es lo que hay.

La ‘Associació d’Establiments Emblemàtics de Barcelona’ nace con la loable voluntad de defender esos establecimientos, muchas veces centenarios, que han formado parte de nuestras vidas, de la vida de nuestros padres y abuelos, de nuestra cultura, de nuestros recuerdos, de nuestras ilusiones, de nuestro terruño y de nuestra historia. Aquellas tiendas que también deberían formar parte de la vida de nuestros hijos.
Son aquellos caramelos que comprábamos en La Colmena con Raimon, cargados de sueños anarquistas, antes de entrar a la Filmo del Carrer Mercaders para ver el ciclo de Robert Bresson y su entrañable carterista. El cirio que compramos para Clara, mi pequeña e incomprendida hermana, el día su bautizo en la Catedral. O la cazalla que tomábamos, mientras asomaba el sol, en el Bar Cazalla de las Rambles, apurando la últimas monedas de duro que todavía no nos habíamos gastado. Los fresones de Ca la Jesusa. O el tobogán de Torrents. O la tienda del Passeig de Gràcia de Gonzalo Comella, donde acudíamos tímidamente algunos primeros de mes al iniciarse la campaña de verano e invierno. O Gala y sus fantásticas tiendas de Bolsos de Vía Augusta, ahora reconvertida en Vía María o del Bulevard Rosa, ahora reconvertida en Toscana. Por no hablar de Discos Castelló o de la Llibrería Iona.

Ahora todo esto no vale una mierda nada. No tiene más valor que el que le damos, que es muy poco.

No valen las subvenciones, ni las asociaciones, ni las campañas a favor del comercio emblemático, ni las quejas, ni los lloriqueos. Esfuerzos inútiles, vacíos.

Sólo vale salvar las pajarerías de las Rambles y, ¡qué carajo!, a los toros si hiciese falta*.

Sólo vale que el que venga a vivir con nosotros valore, respete y comparta la grandeza de las pequeñas cosas de nuestra ciudad, de nuestra historia, de nuestro país. Venga del Pallars Subirà, de Badajoz o del Perú.

Sólo vale empezar por el respeto a nosotros mismos. Por tener autoestima.

Vale el puntapié en el trasero a la basura que nos llega de China, a las réplicas y a sus agentes, sean la manta, Ikea, H&M o Zara. A los pueblos inventados y a la venta de saldos online. A toda esa bazofia del low cost.

También valdría el respeto de nuestros medios, esos que se iluminan con cualquier iniciativa, por fútil que sea, por el mero hecho de ser nueva, por ser de fuera. Pero con esos ni soñarlo.

O una vuelta por París, porqué el parisino, a pesar de su manifiesta antipatía, no se deja menospreciar ni por su propio Carrefour. A la emblemática tienda de quesos o a la frutería de monsieur Dupond (como la perfumería de Annick Goutal) no la toca ni Dios, por la sencilla razón de que el parisino compra y comprará ahí durante generaciones. Donde, de puro respeto a si mismos, una botella de Romanée-Conti se cotiza a 5.000 euros. Llámenle chauvinismo, si quieren.

Al final, señores, los que decidimos el comercio que tendremos somos sólo nosotros. Decidiendo donde compramos. Decidiendo donde no compramos.

Y mucho me temo que Toscana deberá compartir el espacio con bazares de chinos, top mantas, Lidls y grandes tiendas de muebles copiados montadas por empresarios tacaños con sede en los Países Bajos (donde el impuesto de sociedades brilla por su ausencia). Eso si, un año de estos, no decidimos trasladarnos a París, Londres, NYC o Nueva Delhi**.

Esta es mi fotografía.

Por cierto, ¿ya es usted fan de Toscana: http://www.facebook.com/etoscana? Venga, anímese.

* Algunos de mis lectores conocen mi faceta filo-vegetariana.
** No me malinterpreten. Toscana goza de cierta prosperidad y muchísimas ganas: Creo que nos espera una larga vida.

La Buena Crisis

24 noviembre 2010

Hoy he asistido a una ponencia sobre retail impartida por el sr. Álex Rovira, autor del best seller La buena crisis (€8,95 en La Casa del Libro), libro que pertenece a este género menor de ventas mayores, que encontrará usted en la sección de Empresa (generalmente en mayúscula) de El Corte Inglés y en los quioscos de la estación del TGV AVE al lado de coloridos panfletos sobre Belén Esteban y otras garrulas afines.

El sr. Rovira ha afirmado, haciendo especial hincapié en ello, que hay dos tipos de países: los serios y los no serios.
Huelga decir que ha situado a Alemania en el primer grupo y Grecia en el segundo, sin acabar de definir en que grupo se encuentra el maltrecho Estado en el que todos nosotros intentamos subsistir.

Prosigo.
Si él, que es un tío listo además de parecerlo, puede hacer estas aseveraciones de perogrullo yo me permito afirmar —y quedarme tan tranquilo— que:

“Los Bolsos son como la Agricultura. Los hay de dos clases, los de Distribución extensiva y los de Distribución intensiva.

¿Qué en qué le afecta esto a usted?

Pues le afecta en que, si se compra usted un Bolso del segundo tipo, lo acabará odiando antes de que finalice la campaña.

¿Cuánto vale un Chiripitifláutico?

16 noviembre 2010

Imagino que usted, sabia poseedora de un Bolso Chitipitifláutico, sabrá lo que pagó por él.
El Corte Inglés, Chivite y nosotros mismos, sufridos distribuidores de la marca Chiripitifláutico, sabemos también por cuanto lo deberíamos vender.

Pero en realidad ni Dios (y mucho menos usted o yo mismo) sabe lo que vale un Chiripitifláutico ni ningún otro Bolso de estas marcas que fabrican para vendedores de saldos online y pueblos inventados.

Llámenme antiguo.

ACTUALIZACIÓN:

No pongo el más mínimo reparo a que cada marca venda sus Bolsos donde más le apetezca. ¡Faltaría más!… Bastante trabajo tengo con ocuparme de nuestra distribución como para hacerlo de la ajena.
Sin acritud.

Y en aras del rigor, a solicitud del equipo comercial de Chiripitifláutico, voy a ir inventariando en este post a todas nuestras marcas que, de manera sistemática, venden sus saldos online (admito chivatazos vía comentario)

Como por ejemplo, Los Hermanos Malasombra.
Un, dos, tres, responda otra vez:

Los Hermanos Malasombra.

SEGUNDA ACTUALIZACIÓN:

Más por cuestiones personales que por convicción, he obviado la marca objeto del post y la he sustituido por la marca genérica Chiripitifláutico. Se debería ser bastante retardado para comprar un Bolso cuya marca se denomine Chiripitifláutico por muy bonito o barato que éste sea.

TERCERA ACTUALIZACIÓN

Los autos locos. Pippi Lansg… Calzaslargas. Había una vez un circo…

Todos somos Mercè Salas

3 noviembre 2010

Mercè hubiese podido ser Simona, o Laura, o Rosángeles, o alguna de nuestras Mercès de Platja d’Aro, o Ari, o yo mismo.

Tots som la Mercè.

Requiescat in pace. Descansa en pau.

ACTUALIZACIÓN.
Aquí la noticia sobre el asesinato de Mercè: www.lavanguardia.es/sucesos/noticias

Corolario a la Ley de los cañones y la mantequilla

27 octubre 2010

Sin el más mínimo ánimo de sentar precedente en lo que a postular corolarios se refiere, me voy a permitir la licencia de añadir uno a la famosa parábola de los cañones y la mantequilla que formuló, hace ya algunos días, el Premio Nobel Paul A. Samuelson.

“La disyuntiva de Hacendado o Échiré”

Decidida la cantidad de mantequilla a fabricar (o a consumir, asunto que nos ocupa), ¿producimos/consuminos Hacendado o Échiré?

Las claves.

Mantequilla Hacendado.
Precio de la tarrina: 1,40 €
Tamaño del envase: 250 gr

Mantequilla Échiré.
Precio de la tarrina: 6,00 €
Tamaño del envase: 250 gr

100 gramos de mantequilla, sean de la una o de la otra, aportan de 750 kcal a nuestro ya de por si sobrealimentado organismo.

Suponiendo que usted consuma habitualmente 20 gramos de mantequilla al día (esto son 150 kcal), pagaría 11,2 céntimos por la Hacendado o 48 por la Échiré.

La solución.

En lugar de consumir 20 gramos de mantequilla Hacendado cada día, consuma usted 10 gramos de Échiré. Le va a costar el doble. Sí. 12,8 céntimos de más cada día, esto son 3,84 euros de sobrecoste al mes, pero:

1.- Ahorrará muuuuuucho dinero en Pronokal.
2.- Mientras no se someta a una dieta (que nunca funcionan) lucirá un cuerpo más esbelto, estará más saludable y tendrá menos colesterol corriendo por sus venas. Estará usted más contento.
3.- Por la módica cantidad de 3,84 euros/mes estará disfrutando usted de una de las mejores mantequillas del mundo. Su paladar se lo agradecerá.
3 bis.- Mola el triple, o más, ciscarse la francesa que la española.
4.- No tendrá dos mantequillas en la nevera con los consecuentes ahorros de energía y espacio, ya que la Échiré la deberá tener igualmente por si se presenta a su casa, de improviso, un amigo con ostras (o, menos probablemente, con caviar).
5.- Al presentar Échiré en la mesa ganará, además, en prestigio y autoestima. Si tiene invitados, ese prestigio le abrirá un amplio abanico de oportunidades personales y profesionales.
6.- Potenciará la cadena del valor añadido, generando riqueza y posibles clientes para la actividad que le permite a usted comprar la mantequilla.

y

7.- No estaremos contribuyendo con nuestro dinero a esta dictatorial integración vertical de la cadena productiva-distributiva que significan las marcas blancas. Y, a cambio, estaremos potenciando el oficio y la pasión necesarios para producir productos con alma.

Una variante a este corolario sería la ‘Disyuntiva de Misako o Toscana’.
Concluya usted mismo mientras se hace fan de esta última en facebook.com/etoscana.

Espero, con este post, recuperar la fidelidad de un entrañable lector y amigo. La del sr. Maurell.

El Bolso perfecto. Liebeskind y Jacono

20 octubre 2010

Unos tíos muy, muy listos, parieron un Bolso en un material similar a la piel flor, con asa larga y corta, cerrado con cremallera, ligero y ni grande ni pequeño. Todo ello por el módico precio de 199,90 euros.
El Bolso era tan perfecto que sólo fue capaz de venderlo El Corte Inglés.
Y Privalia*, claro, que consiguió colocar a bajo precio todos los excedentes (que fueron muchos) para deleite del bolsillo de sus accionistas, los únicos que se llenaron en toda esta historia.

Para el resto de mortales, a los que los artículos meramente prácticos nos la traen al pairo, les sugiero que se acerquen a nuestra tienda de L’illa y pregunten por los Bolsos de Liebeskind o a la del Bulevard Rosa y pregunten por los de Jacono.

Estos Bolsos son pesados, o muy grandes, o demasiado caros… Pero son Bolsos que se lucirán con el orgullo del que se sabe poseedor de un objeto con alma o, en definitiva, del Bolso perfecto.

* A José Manuel, uno de los socios fundadores de Privalia, me lo presentaron el pasado domingo en la Mitja marató de Puigcerdà. Reconozco que si hay que competir, mola hacerlo con un atleta y si además tiene un palco en el Camp Nou, ¡de perlas! Siempre nos podría quedar un premio de consolación.

Tiendas como CQ (o como quieran que se llamen)*

29 septiembre 2010

Determinados individuos se meten a tenderos porque no tienen nada mejor que hacer. Porque les sobran algunos eurillos y no saben en qué tirarlos.

El oficio de botiguer es un oficio muy serio en nuestro país. Un oficio heredado hace muchos siglos de fenicios y griegos que ha evolucionado con cierta dignidad hasta nuestros tiempos.

Y yo me pregunto, ¿por qué estos incapaces, en lugar de montar un garito, no se compran un Ferrari?

El mercado nos acaba poniendo a todos en nuestro lugar, pero a veces no lo hace con la suficiente celeridad.

Top manta, heroína y 9mm Parabellum

13 agosto 2010

Por si no están las cosas lo bastante jodidas, en un frenesí de lucidez y aduciendo falta de recursos, los ayuntamientos de Calafell y el Vendrell han decidido crear zonas de tolerancia para los manteros, top manta o como diantres quieran ustedes llamarles.

Sugiero a estos ayuntamientos que al lado de los bolsos falsos de Prada, de Burberry o de Tous, toleren también la instalación de garitos donde se distribuyan pasaportes falsos, heroína y cartuchos 9mm Parabellum.

Por mi parte me ocuparé diligentemente de poner el cirio a Santa Rita para que esos Bolsos, la documentación, la droga y, especialmente los cartuchos, se usen adecuadamente.

Buscando soluciones.

Una alternativa a esa tolerancia, es poner una red en el suelo y, cuando estén los negros senegaleses instalados vendiendo tranquilamente en sus mantas, tirar de las cuatro esquinas con unas cuerdas atadas a una grúa muy muy muy alta y cazarlos a todos para que expliquen al juez de donde sale este producto ilegal que propicia la explotación de personas y que destruye los cuatro puestos de trabajo que aun quedan en este maltrecho país; para luego meter a sus responsables a la sombra sin demasiadas contemplaciones. Pero esa solución no tienen huevos de aplicarla: políticamente es mucho más correcto subir el IVA dos puntos.

Otra posible solución sería echar a los manteros de los pueblos de verdad y llevarlos a pueblos inventados. Pero esa no creo que los de Value Retail la permitiesen.
Yo, si pudiese, tampoco lo haría.

20 de julio de 1969

20 julio 2009

Hoy hace 40 años del pequeño paso para el hombre, del Gran Paso para la humanidad o del día que Neil Armstrong pisó la luna [link vía efímera].

Apollo 11

Tiempos de grandes ilusiones y de amor libre. La Era de Woodstock y de sus melenudos. El momento de poner el contador a cero.

Pero fue que no. Todas esas esperanzas frustradas dejaron paso a la tiranía de garrulos y especuladores de la más diversa índole; a unos tiempos en los cuales valores como la generosidad, el trabajo y el talento han sido eclipsados por el Porsche Cayenne y los fajos de billetes de 500 euros.

No sé que es lo que llegará con el Nuevo Orden que se avecina, pero sólo deseo que los nuevos individuos que vayan a ocupar el vértice de la pirámide sean tipos que creen y que aporten, sea cosiendo Bolsos o curando la malaria. Pero que aporten.

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